Hugo Dallmann, 53 años

“En 2008 me rompí el ligamento del hombro derecho y me sugirieron hacer una cirugía. En el examen pre-operatorio el médico me advirtio que había un problema en las válvulas mitral y aórtica. Según el doctor, yo probablemente habia sufrido fiebre reumática de pequeño y eso puede haber sido la causa de la lesión en las válvulas. Como no tenia símtomas nunca me había preocupado.
Pero, al inicio de 2010, mi caso se agravó hasta el punto de no poder más dormir por sentir falta de aire al tumbarme, ya no podía realizar ninguna actividad sin sentir dispnéia.
La recomendación era cirugía para el cambio de las válvulas mitral y aórtica. Confieso que sentí mucho miedo de la cirugía tradicional, en la cual se abre el pecho para poder operar. Todos me decían que la recuperación era larga y dolorosa.
Entonces busqué en mi ciudad cirujanos que hicieran la cirugía mínimamente invasiva, todos me decían que mi caso era muy grave y que no podían hacer el cambio de las dos válvulas através de esa técnica.
Un día, mirando un reportaje en la televisión, mi esposa conocio al Dr. Poffo y su técnica quirúgica. Marcamos una consulta, me sentía tan mal que fuí del consultorio directamente a la UCI, dado que me encontraba en estado de fibrilación atrial.
Me quedé internado unos dias para hacer los exámenes y la cirugía fue agendada para el día 22/12. Entré en el quirófano confiado pues sabía que estaba en buenas manos y todo salió muy bien. Al día siguinte a la operación ya me encontraba en mi habitación del hospital. Estábamos sorprendidos por mi rápida recuperación y el Dr. Poffo nos explicó que con la técnica mínimamente invasiva, el paciente tiene menos sangramiento, menos dolores, y que en general todo es mucho mejor para el paciente. Estuve internado tres días más y me volví a casa el dia 27 de diciembre. Hoy, poco más de dos meses después, me encuentro muy bien. Ya no tengo más falta de aire y he vuelto a las actividades normales.”